Renault deja para 2024 la salida a Bolsa de su división de vehículos eléctricos Ampere | Economía

Luca de Meo, consejero delegado del grupo Renault.picture alliance (dpa/picture alliance via Getty I)

Renault ya tiene asegurada una inversión de 600 millones de euros de su socio Nissan en Ampere, la que será su división en vehículos eléctricos. También sabe que la nueva compañía empezará a operar antes de que concluya el año. Pero lo que sigue siendo una incógnita es cuándo empezará a cotizar: el grupo francés ha anunciado este jueves que retrasará su estreno en el parquet, que probablemente no se producirá hasta el primer semestre de 2024, cuando se encuentre “la ventana más favorable” para un estreno cuya capitalización podría situarse en los 10.000 millones de euros.

Los avances con Ampere van más lentos que los de Horse, la sociedad con la que Renault quiere seguir desarrollando motores de combustión junto al grupo chino Geely, una compañía que tendrá su centro operativo europeo en Madrid a pesar de que su domicilio fiscal estará en Reino Unido.

Así como la reestructuración societaria de Renault avanza con más lentitud de lo previsto inicialmente, la mejora de los estados financieros es más rápida. Este jueves el grupo ha presentado unos resultados semestrales que muestran un resultado récord de 2.124 millones de euros, una cifra muy alejada de las pérdidas de 1.676 millones de euros anunciadas hace un año e influenciadas por el impacto de la salida y la venta del negocio (por un euro) de su negocio en Rusia para superar el embargo internacional por su invasión de Ucrania.

Ese beneficio neto se explica por la mejora de unas ventas del grupo (26.846 millones, un 27,3%) aupadas por su capacidad para colocar en el mercado coches cada vez más caro y por política que en los tres últimos años, con el objetivo de sustituir volumen por rentabilidad, ha pasado por reducir los costes. Además de la evolución del negocio, Renault explica que la mejora de los beneficios se explica también por la venta de terrenos de su planta de Boulogne-Billancourt y de diferentes filiales dedicadas a la venta de coches, lo que aportó 227 millones. La lógica de gestión explica, por ejemplo, que el resultado operativo más que se duplicara en el primer semestre de este año, hasta situarse en los 2.096 millones de euros, y fuera capaz de casi duplicar la generación de caja (1.775 millones de euros).

Fundamentos “sólidos y robustos”

”Nuestros fundamentos nunca han sido tan sólidos y robustos”, ha señalado el consejero delegado de Renault, Luca de Meo, quien ha aplaudido la capacidad para mejorar la cuenta de resultados a la vez que se avanzaba en el diseño del nuevo grupo.

Renault considera que los resultados aflorados hasta ahora son los primeros beneficios de “una ofensiva de productos sin precedentes”. Entre enero y junio vendió 1,1 millones de vehículos, un 13% más, si bien ese aumento fue muy superior en su mercado principal, Europa, que logró un alza del 24%. La marca del rombo es la segunda más vendida en el Viejo Continente y la primera en Francia. Esa mejora se produce en paralelo a una mejora de los precios de venta de cada coche. En eso ha participado la comercialización de vehículos más caros y con más extras, pero también un aumento de las ventas de vehículos electrificados. La marca Renault ha elevado un 18% sus ventas en ese segmento, que representa un 37% del total de entregas de coches en Europa. Los vehículos eléctricos puros representan un 11%.

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