Red Bull se sorprende a sí mismo a una semana de empezar | Fórmula 1 | Deportes

Ni las pesquisas internas que está llevando a cabo Red Bull para tratar de dilucidar si Christian Horner, su director, se extralimitó con uno de sus subalternos, ni tampoco el estruendo que provocó el anuncio del fichaje de Lewis Hamilton por Ferrari con vistas a 2025. Nada es capaz de hacer perder el foco ni a la escudería energética ni a Max Verstappen, su principal reclamo y el eje de toda la propaganda de la compañía, que encara el próximo Mundial con la carrerilla que le dan los tres títulos que encadena; el último, subido al monoplaza más dominante. Con el RB19, el holandés reventó todos los récords imaginables. Si nos guiamos por los datos que dejan las tres únicas sesiones de pretemporada que se han celebrado, en Bahréin, el RB20 puede perfectamente mejorar la hazaña de su antecesor. La diferencia de más de un segundo que separó a Mad Max de su primer perseguidor (Lando Norris), al terminar la primera jornada de entrenamientos en el circuito de Sakhir, fue una declaración de intenciones, puede que un anticipo del campeonato que arrancará el fin de semana que viene en este mismo escenario.

En su día, con Sebastian Vettel al volante, Red Bull le dio un meneo al status quo con los cuatro títulos del tirón entre 2010 y 2013. Una década después, la marca del búfalo rojo sigue pillando a trasmano al personal. Lo ha vuelto a hacer con el RB20. Lejos de seguir la línea de diseño continuista que la mayoría se imaginaba, el coche de 2024 parte de un nuevo concepto que se visualiza en los pontones, prácticamente reducidos a la nada. Una apuesta muy ilustrativa de la valentía de la estructura de Milton Keynes. De funcionar, como parece, Red Bull habrá demostrado ser capaz de hacer suya la idea de un rival (Mercedes) que no acertó a desarrollarla y que finalmente la abandonó, y sacarle todo el rendimiento que otros no supieron encontrar.

“Impresionante”, respondió Helmut Marko, una de las principales autoridades de Red Bull, cuando se le pidió que valorara el estreno del nuevo bólido. “No me importa el aspecto del coche. Lo que sí me gusta mucho del equipo es que no ha sido conservador, y que ha vuelto a traspasar los límites”, otorgó Verstappen. Al equipo de referencia los piropos le caen desde todos lados, sobre todo por exhibir el valor de darle la vuelta completa a algo que ya funciona (RB19). “Reconozco que cuando vi el coche pensé: ‘¡Wow! De lo que no hay duda es que han sido valientes al modificar varios de los elementos que hicieron que su monoplaza del año pasado tuviera tanto éxito”, confesó Andrea Stella, director de McLaren.

Que Red Bull no iba a pifiarla era algo que se podía dar prácticamente por descontado. ¿Y el resto? Todos los indicativos llevan a pensar que Ferrari ha dado un paso adelante con el SF-24. Ya no solo porque Carlos Sainz fuera el más veloz el segundo día de actividad en pista y Charles Leclerc lo fuera del tercero. Sino por el testimonio de quienes lo conducen, optimistas cuando se les pregunta si el coche ha corregido las deficiencias de su predecesor. El resto del pelotón despierta más incertidumbre, aunque ninguno como Aston Martin, que dio la campanada hace ahora un año pero que no parece fluir en pista tanto como entonces. En su mejor día, el tercero, Fernando Alonso concluyó a ocho décimas del mejor tiempo.

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