Quique: “Me parece aberrante que me llamen gitano de manera racista” | Fútbol | Deportes

Quique Sánchez Flores, entrenador del Sevilla, lamentó los insultos racistas que recibió de la que fue su afición durante el desarrollo del partido entre el Getafe y el Sevilla, saldado con triunfo del conjunto andaluz por 0-1. Quique es hijo de la artista Carmen Flores, hermana de la mítica Lola Flores, y tiene raíces gitanas. “Estoy absolutamente orgulloso de que cada poro de mis venas pueda respirar gitano. Pero una cosa es ser gitano o parte gitano, y otra cosa es que lo utilicen como un insulto racista. Me parece aberrante”, afirmó el entrenador del Sevilla en rueda de prensa a la conclusión del choque. “Creo que en estos tiempos, en donde avanzan tantas cosas, nos agarran y nos echan para atrás. Nos dicen cosas que están absolutamente fuera de cualquier espacio de convivencia”, añadió el entrenador madrileño.

“Aquí hay parte del público, digo parte y no todo, que se cree con el derecho de decirnos lo que quiera. Y eso está pasando en todos los estadios del mundo. Nosotros somos trabajadores, que venimos a trabajar a un estadio en paz. Se nos tiene que respetar”, aclaró el preparador del conjunto sevillista. “Igual le tiene que pasar esto a alguien muy gordo, a alguien muy grande, para que al final se dé un giro a todo esto. Todos los mecanismos de los poderes se tienen que poner a funcionar para detener esto. Ha sido lamentable”, añadió. “Ha habido gente que se ha portado muy bien en la grada, pero tenemos que hacer algo entre todos para que esto no se repita. A las generaciones que vienen detrás le tenemos que dar un espacio para que vayan a divertirse, a pasarlo bien, como ocurre en el golf, el baloncesto o el tenis. Allí no se insulta”, finalizó.

Cabe recordar que en el minuto 69 del partido, el colegiado Iglesias Villanueva tuvo que activar al protocolo contra el racismo después de que su juez de línea le informara que el sevillista Acuña había sido insultado de manera racista con gritos de “Acuña, mono” y “Acuña, vienes del mono”. El partido se detuvo durante dos minutos y medio y la megafonía informó de los insultos, que cesaron. En el caso de que hubieran continuado, el colegiado hubiera podido suspender el partido.

El Sevilla denunció de manera pública los insultos recibidos por su jugador Acuña y por Quique. “Venimos reclamando respeto, que no vengan a liberarse y decir tonterías. El linier escuchó el insulto y el colegiado paró el partido. Hay que limpiar la imagen del fútbol”, aclaró, por su parte, Sergio Ramos, el capitán del Sevilla.

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