China despliega ejercicios militares en torno a Taiwán como “fuerte castigo” ante el nuevo presidente | Internacional

China ha desplegado este jueves un ejercicio bélico en torno a Taiwán solo tres días después de la investidura del nuevo presidente taiwanés, Lai Ching-te, al que Pekín tacha de secesionista “peligroso”. Las maniobras pretenden imponer un “fuerte castigo” frente a lo que la República Popular considera “fuerzas separatistas que buscan la independencia” de esta isla autogobernada, según un comunicado emitido este jueves por el Ejército Popular de Liberación (EPL, el ejército chino).

El Gobierno del gigante asiático ya había acusado el martes al nuevo dirigente taiwanés de haber tomado una postura “más radical” en su discurso de investidura del lunes, y advirtió de que tomaría contramedidas. La respuesta recuerda a la réplica en 2022 de Pekín frente a la visita a Taipéi de la entonces presidenta de la Cámara de representantes, Nancy Pelosi.

Pekín considera Taiwán una parte irrenunciable de su territorio y ve el nuevo Gobierno del Partido Progresista Democrático (PPD) como una amenaza a sus intereses hacia la reunificación, que pretende por la vía pacífica, pero sin renunciar a la fuerza, en caso necesario. En su discurso, Lai reclamó a China que “afronte el hecho de la existencia” de Taiwán, abandone “la intimidación política y militar” y sustituya la “confrontación por el diálogo” para perseguir unidos “la paz y la prosperidad”. La República de China (nombre oficial de Taiwán) y la República Popular China “no están subordinadas la una a la otra”, añadió Lai en uno de los pasajes que más ha irritado a Pekín.

El despliegue, por mar y aire, en el que participan cazas, destructores y buques anfibios chinos, rodeará la isla de Taiwán (principal territorio taiwanés) y las islas de Kinmen, Matsu, Wuqiu y Dongyin (ubicadas en el estrecho, a un paso de la China continental, pero bajo el control del Gobierno de Taipéi), según los mapas del ejercicio difundidos por los medios estatales chinos. Bautizado “Espada Conjunta”, el teatro bélico ha arrancado en la mañana a las 7:45 (hora local), continuará hasta el viernes, y pretende ser también una “seria advertencia contra la interferencia y la provocación de fuerzas extranjeras”, según el citado comunicado del EPL.

El Gobierno taiwanés ha lamentado lo que considera una “provocación“ que amenaza “el statu quo de la paz y la estabilidad regionales” y ha mostrado confianza en sus equipos de seguridad nacional, según ha dicho un portavoz de la oficina presidencial y ha recogido la agencia taiwanesa CNA. El ministerio de Defensa Nacional ha añadido que sigue de cerca los ejercicios, que está tomando medidas de respuesta con sus tropas marítimas, aéreas y terrestres, y que “está preparado para salvaguardar la seguridad de Taiwán”, según la citada agencia.

El coronel naval Li Xi, portavoz del mando del Teatro Oriental del EPL chino, ha asegurado que el ejercicio supone la movilización del ejército, la marina, la fuerza aérea, la fuerza de cohetes, y buscará “la toma conjunta del control integral del campo de batalla y el ataque conjunto de precisión contra objetivos clave”, según un comunicado recogido en los medios chinos.

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De forma simultánea, la guardia costera de la provincia china de Fujian ha anunciado este jueves otro ejercicio en el que una flota de barcos ha navegado cerca de las citadas islas de Wuqiu y Dongyin. El diario oficialista chino Global Times asegura que estas naves de la guardia costera habrían penetrado por primera vez en aguas restringidas taiwanesas.

“No creo que lleguen a las manos, pero probablemente China lo utilizará para empujar las líneas rojas todavía más allá”, valora la situación mediante mensaje una fuente diplomática radicada en Pekín.

“Creo que todavía se mantendrá bajo control”, añade en conversación telefónica el doctor Lin Ying-Yu, profesor asistente de la Universidad de Tamkang (Taiwán), especializado en las capacidades del EPL chino. En su opinión, el ejercicio “será una advertencia”, pero no espera que Pekín despliegue todo su potencial militar, ya que el mandato de Lai Ching-te no ha hecho más que empezar. Cree que el teatro de guerra no será tan duro como la réplica a la estancia de Pelosi, cuando misiles chinos sobrevolaron la isla.

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